Nuestros títulos » Conde y Condesa

¡Convertirse en conde y condesa: adquirir títulos nobiliarios por compra!

La persona que toma la decisión de adquirir un título nobiliario, no podrá renunciar al título de conde y condesa. El título de conde denota una posición noble. Dentro de la jerarquía nobiliaria, el título de conde queda enmarcado entre el título de marques y el de vizconde. La imagen de los nobles ha ido cambiando en el transcurso de los siglos. El conde cuenta con una larga historia. Antes de decidir si adquiere un título de conde, le detallaremos con mayor precisión de dónde proviene este título y qué significado tiene un condado.

Origen etimológico del título nobiliario

Desde el punto de vista histórico el título de conde se remonta a la región anglosajona. El origen de la palabra proviene de “Jarl”, que en Escandinavia y entre los vikingos significaba jefe. En el transcurso de los siglos, sin embargo, el título desapareció. En su lugar apareció la designación “Earl” como título nobiliario que se estuvo utilizando hasta la Edad Media. Posteriormente fue sustituido por el título nobiliario de duque. El “Earl” inglés es comparable al conde alemán. Hoy en día existen más de 300 títulos de “Earl” ostentados en exclusiva por condes británicos.

¿Qué son los “Earls” y los “Counts”?

Los términos “Earl” y “Count” provienen de los países de habla inglesa. Ambos términos son sinónimos del título nobiliario (alemán) de conde. “Earl” designa por un lado a todos los condes provenientes de los países anglosajones, mientras que los condes extranjeros se denominan “Counts”. Dicho sea de paso, el título más antiguo de “Earl” es el Earl of Arundel, otorgado por primera vez en el año 1141. Ambos títulos nobiliarios comparten el mismo rango o jerarquía. La introducción de los títulos nobiliario de Earl y Count se produjo después de la conquista de Inglaterra por parte de los normandos.

Dominios y condados

¿Quienes eran los que podían ostentar los títulos nobiliarios de Earl? Hoy en día no es necesario que un Earl o un Conde posea tierras ni que gobierne un determinado condado. En el pasado esto era distinto. El Earl representaba el mandatario de un condado y participaba en los ingresos sobre el mismo. En la actualidad los condes suelen estar todavía vinculados a una región concreta del condado. La convención en torno a la designación de Earl antiguamente no era muy estricta. Existían unas regulaciones para poder determinar quién tenía derecho a denominarse Earl. En base a estas, existían situaciones distintas por las que un noble podía definirse como un Earl:

– en base a la posesión de un condado propio
– en base a la posesión de una capital de distrito dentro del condado
– en base a la posesión de otro lugar relevante dentro del condado

Si la designación como conde no estaba clara, se utilizaba el nombre civil. Por ejemplo, existían condes con propiedades limitadas de tierra dentro de un condado. Sin embargo, si el condado ya había asignado el título de conde a otro conde, no era posible un segundo Conde de Essex, Oxford o similar. En tal caso el nombre del conde se utilizaba como sustituto de la designación local.

Gama de títulos de conde

El conde no ha sido el único gentilhombre de la historia. Se puede afirmar que existían diferentes títulos nobiliarios con múltiples significados. Del mero título de conde ya se derivaron otros innumerables títulos nobiliarios. Landgrave, marqués, conde imperial o conde feudal, por ejemplo, designan títulos nobiliarios a los que se les concedieron cualidades especiales. Mientras que el conde imperial era, por ejemplo, el conde de un condado directamente ligado al imperio, el landgrave era un título nobiliario de un feudo directamente entregado por el rey.

Títulos nobiliarios no estatales

El título nobiliario “conde” no era exclusivamente un título hereditario. Se han conocido en el pasado condes que no eran nobles pero habían ostentado un cargo estatal importante o especial. Por un lado, eran funcionarios judiciales con poderes administrativos. El término más común para estos cargos era el de “Freigraf”. Además existían otros funcionarios administrativos conocidos como “Graf” (conde). Así, existían distintos ámbitos de la administración como “Hansegraf”, “Deichgraf”, o “Holzgraf”. Mientras que el “Hansegraf” se ocupaba de los asuntos de comercio y mercado, el “Deich- y Holzgraf” eran responsables de los asuntos marítimos, de agua y forestales.

Los condados hoy en día

Mientras que antiguamente los condes recibían sus títulos principalmente por su afiliación al condado, la situación ahora es bien distinta. Con el paso del tiempo, incluso los jueces u otras personalidades en posiciones más altas se convirtieron en condes. Hoy en día es incluso posible adquirir por compra un título de conde. Si desea llamarse a sí mismo conde en un futuro próximo, no hay nada que le impida adquirir un título nobiliario junto con un certificado de nombramiento y un escudo de armas.

El conde como título nobiliario en Alemania

El Conde von Westphalen, el Conde von Schönborn, el Conde zu Falkenstein, entre otros, todos estos condes y condesas han existido en suelo alemán desde la Edad Media. Hoy en día, la compra de estos títulos de nobleza todavía es posible. Con el certificado de nombramiento, pronto parecerá un auténtico conde o condesa. Una condesa (Gräfin) soltera también puede ostentar el título de condesa (Komtess). En el transcurso de la historia casi todas las mujeres aristócratas que no estaban casadas se llamaban “Komtess” – esto también se aplica a la Condesa.